miércoles, 28 de enero de 2015

Enfermedad y estigma: ¿Pasamos de ser persona a ser paciente?


Acudes a reuniones de trabajo, conferencias, charlas, medios de comunicación... y siempre hablamos del paciente en tercera persona. Una persona que queremos conocer, preguntar, investigar, como si fuesen una tribu que ha permanecida aislada desde los orígenes.

Es algo que siempre me ha sorprendido. ¿Cómo es posible que el ser humano siga sin entender lo que significa vivir con una enfermedad? Es una carencia clara de educación. Todos vamos a enfermar, todos vamos a morir, pero nadie nos educa para ello y, lo que es aún peor, se oculta.

Pero de un día para otro, la verdad sale a relucir y aparece la enfermedad en nuestras vidas. Parece curioso como una vez que te diagnostican una enfermedad seria, pasas "al otro lado". Puedes ser una profesora universitaria, un agente de viajes, un cantante, una limpiadora, un psicólogo o un camionero. Una vez que recibes el diagnostico pasas a tener la etiqueta de "paciente" o "enfermo" y se considera que no estás preparado para tener toda la información o para tomar determinadas decisiones. Increíble, ¿verdad? Y no, no hago referencia solo al equipo médico (afortunadamente están cambiando actitudes del pasado, si bien no al ritmo que todos desearíamos) sino también a nuestro entorno que, con el afán de protegernos (o protegerse a sí mismos), puede ocultar información o incluso cambiar la forma de relacionarse con nosotros.

Nadie nos ha enseñado a entender la enfermedad y el final de la vida, y eso dificulta la comunicación sincera con nuestros seres queridos. Tendemos a animarle, a hacerle pensar en otra cosa, o a obviar el tema, y pocas veces le ofrecemos tiempo y silencio para que pueda expresarse.

Obviar, ocultar, esconder... ha sido el origen de muchos de los estereotipos que se atribuyen a las personas que conviven con una enfermedad. El estigma te acompaña porque es difícil desprenderse de la etiqueta "paciente" y lo que subyace a ello: necesidad de ser cuidado y protegido, bajo rendimiento profesional, imposibilidad de tener una vida activa o de llegar a tener una vida plena. Hay ocasiones en que la enfermedad y otros condicionantes hacen que la persona no pueda desprenderse de estas situaciones. Pero muchas personas pueden llegar a compatibilizar una enfermedad con una vida independiente, plena y satisfactoria en el plano personal y profesional y, aún así, socialmente se les sigue asignando dentro de la categoría de pacientes suponiendo un freno para su efectiva participación social y laboral. Puede resultar difícil dejar atrás el título de "paciente".

Sin lugar a duda, el estigma tiene un efecto discapacitador en la persona y produce repercusiones sociales que inciden en la calidad de vida de las personas. La salud influye en la esfera social de las personas y la esfera social influye en la salud. Esta interrelación merece un abordaje que vaya más allá del ámbito sanitario, alcanzando las esferas educativas y culturales, y que permita una mayor comprensión y empatía con las personas que viven un proceso de enfermedad.

Solo hay que recordar que TODOS seremos pacientes algún día. 

Si tienes una enfermedad y sientes ese estigma, mi propuesta es que procures normalizar y verbalizar tu situación. No hablar puede generar dudas o cotilleos, escenario idóneo para mantener estereotipos preconcebidos. Por otro lado, hablar continuamente de tu enfermedad no ayudará, no es conveniente para tu salud emocional ni tus relaciones sociales. Pero hay un punto intermedio. Cuando quieras hablar, hazlo abiertamente y con naturalidad. Solo así, verán que eres el mismo de siempre solo que con una circunstancia concreta que no te define.

Probablemente haya personas en tu entorno que no entiendan por lo que estás pasando y, aunque se preocupen por ti, no saben cómo ayudarte o acercarse. Ayúdales y hazles ver lo que sientes y la forma en que pueden echar una mano. Lo importante es no aislarse como consecuencia del estigma social o la incomprensión. Se trata de hacer ver a los demás, y sobre todo a ti mismo, que TÚ eres una persona, no un paciente.

¿Qué opináis? ¿Cómo contribuimos al estigma asociado a la enfermedad y qué debemos hacer para eliminarlo?  ¿Creéis que la palabra "paciente" estigmatiza?


lunes, 29 de diciembre de 2014

im-Pacientes blogueros que debes seguir


A lo largo del año 2014 he tenido la suerte de coincidir con grandes personas que responden a lo que desde este blog llamo IM-PACIENTES. Personas con algún problema de salud que deciden implicarse de forma activa en el proceso de su enfermedad con el propósito de mejorar su calidad de vida y también la de otras personas. Su experiencia es una herramienta de partida para ofrecer apoyo e información a personas que viven un proceso similar al suyo.

No se quedan solo con lo que han vivido, sino que tratan de formarse continuamente para ser un agente activo en el ámbito de la salud, y un referente a tener en cuenta no sólo para otras personas que conviven con una enfermedad, sino también para otros actores como los profesionales sanitarios o la Administración Pública.

En el ámbito de la salud, se habla mucho de blogueros que ofrecen información y educación sanitaria y, en la mayoría de los casos, hacen referencia a médicos o enfermeros. Grandes blogs que serán objeto de un futuro post en este blog. Pero cuando hablamos de educación sanitaria 2.0, no siempre reparamos en la calidad de muchos blogs promovidos por personas que conviven o han convivido con una enfermedad.

Hoy quiero compartir con vosotros 6 blogs promovidos por 6 grandes personas que trasladaron sus inquietudes a una página web que se ha convertido en un punto de encuentro para compartir información, opiniones y consejos.

Paula León (@nodramapausia - Blog: Nodramapausia)
Gran persona con un corazón que no le cabe en el pecho. Su blog es un referente por su diseño y contenido. Aborda cuestiones relacionadas con la menopausia y la infertilidad, pero sería injusto quedarnos solo con eso ya que comparte sus inquietudes y experiencias relacionados con el cáncer, y otros temas que nos preocupan a todos como la necesidad de equipos multidisciplinares, reflexiones sobre las asociaciones de pacientes o temas de ámbito emocional. Me quedo con lo bien que comunica y la verdad que transmite con sus palabras.

Paula Bornachea: (@Unadecadamil - Blog: Una de cada mil)
Un gran descubrimiento. Su blog es una auténtica declaración de intenciones. La esclerosis múltiple no es un freno para implicarse activamente en su salud, así lo ha decidido y así lo transmite. Su blog transmite buen rollo, mucha rigurosidad y responsabilidad. Lo suyo es la educación sanitaria y se percibe muy bien su formación en pedagogía (es profesora) ya que, a través de vídeos de youtube, explica cuestiones prácticas para afrontar la enfermedad como, por ejemplo, qué hacer cuando aparece un brote, cómo gestionar la fatiga o cómo solicitar asistencia en el aeropuerto. No os la perdáis!

Nuria Zuñiga: (@TuLupus - Blog: Tu lupus es mi lupus)
Nuria lo deja bien claro: "Me define lo que soy y no lo que tengo". Y su misión es hacer que su experiencia sea útil para otras personas y que el lupus deje de ser una enfermedad invisible a través de la información y la educación. En su blog comparte su día a día con la enfermedad y lo hace con un realismo que se agradece. Pero no solo se queda en eso, sino que emplea su web para hacer difusión de actos formativos para pacientes, ofrecer información sobre el lupus y reflexionar acerca de las dificultades emocionales que se plantean con la enfermedad. Mujer con carácter, vital que define perfectamente el nuevo modelo de paciente, el paciente activo, el im-paciente.

Alfonso Aguarón (@AlfonsoAguaron  - Blog: I advocate)
No, no es un descubrimiento del 2014. Más que nada porque he tenido la suerte de trabajar con él durante varios años. Un gran "patient advocate" que ha traspasado nuestras fronteras y ahora está trabajando en Myeloma Patient Europe (MPE). He aprendido mucho de él pero entre las cosas que más destaco es la necesidad de que los im-paciente sigamos aprendiendo y construyendo, que no nos estanquemos en el mismo discurso y que veamos más allá ;) Nadie como él cree en el valor que tiene un paciente formado en su propia salud y en el sector en general. Su blog es 100% recomendable porque aborda de una forma alternativa y novedosa diferentes cuestiones relacionadas con la salud, desde la mirada de un im-paciente que lleva años formándose y dedicando su vida a ello. Está en inglés pero recuerda que hay muchos traductores que puedes utilizar.

Patricia Santos (@VivetuDiabetes - Blog: Vive tu diabetes)
Una mujer con una energía arrolladora. O eso me pareció el día y medio que compartimos en un proyecto sobre aislamiento digital. A través de su blog informa acerca de la diabetes fruto de su experiencia. Tiene claro la importancia de ofrecer educación sanitaria para tener la enfermedad controlada y poder así tener una vida incluso más saludable que una persona sin diabetes. Por ello, encontrarás artículos muy rigurosos y amenos acerca de alimentación, ejercicio físico, estrés o sexualidad, y consejos prácticos para que la diabetes no sea una barrera para llevar la vida que queremos.

Luis Miguel Pérez (@Luismi_mi - Blog: Entre con Luismi)
Buena persona y persona buena, como diría @VictoRodriguez_. Diferenciaría su página web a las anteriores porque tiene un carácter más especializado ya que se crea en virtud de su experiencia académica y profesional. Luismi es Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, y ha querido emplear su experiencia personal con la diabetes para ofrecer información especializada a las personas que tengan esta enfermedad o psoriasis. Es un claro ejemplo de que se puede tener una vida normal con la diabetes. Entra en su web y verás como a través del ejercicio físico puedes mejorar tu salud, tengas o no una enfermedad.


¿Conoces más blogs que quieras compartir? 


lunes, 3 de noviembre de 2014

INSTRUCCIONES PREVIAS: poder decidir




PODER DECIDIR son dos palabras que juntas o por separado tienen un gran valor para el ser humano. Poder decidir es la base de un principio básico que todos debemos respetar: la autonomía del paciente. Y este principio se instrumenta a través de diferentes recursos como el que hoy nos ocupa: las INSTRUCCIONES PREVIAS.

En función de la Comunidad Autónoma, este derecho tiene un nombre diferente, así que quizás lo conozcas más como Voluntades anticipadas, Voluntades previas o Testamento vital,


A través de este recurso podrás expresar de forma anticipada tus deseos sobre tratamientos médicos o cuidados de salud para que se cumplan en caso de que, por tu estado físico o psíquico, no puedas manifestar personal y libremente tu voluntad.

¿Cómo solicitarlo?

Para ejecutar este derecho sólo debes tener más de 18 años (o ser menor emancipado) y tener capacidad legal de obrar. Tendrás que hacer una declaración por escrito y formalizar el documento ante notario o ante tres testigos que confirmen que tus instrucciones han sido realizadas de forma responsable, voluntaria y libre. Además, tendrás la opción de designar un representante que ejerza de interlocutor con el equipo sanitario en el caso de que no puedas manifestar tu voluntad.

A parte de los datos del interesado, notario, testigos o representante, tendrás que expresar tus objetivos vitales y valores personales, con el fin de que, ante circunstancias no detalladas en el documento, el equipo médico pueda presumir tu voluntad si estuvieses en capacidad de decidir. Y lo más importante, tendrás que detallar instrucciones ante determinadas situaciones que puedan suceder en el futuro, en cuanto a intervenciones que deseas o no recibir y otros aspectos relacionados con el final de la vida. Ten en cuenta que aquí también podrás decidir sobre el destino del cuerpo o los órganos en caso de fallecimiento.

No temas!! Hay documentos estándar en cada Comunidad Autónoma. A modo de ejemplo, te muestro el modelo de Aragón para que hagas una idea: Documento de Voluntades Anticipadas Aragón.

Tras ello, hay que inscribir la declaración en el registro de tu Comunidad Autónoma específico para este ámbito. Todo los registros están interconectados a través del Registro Nacional de Instrucciones Previas. Además te propongo facilitar el documento a tu médico de referencia para que pueda incorporarlo a tu historia clínica.

Todo lo expresado en el documento de Instrucciones Previas deberá ser respetado por tus familiares y por los profesionales sanitarios. Por ello, siempre viene bien hablar previamente con tus seres queridos para que sean conscientes de su existencia y puedan comprender y respetar tu postura.

¿Qué límites tienen las Instrucciones Previas?

Es muy importante que sepas que lo que manifiestes en el documento no es definitivo. En primer lugar, esas instrucciones sólo están diseñadas para aquellas circunstancias en las que no puedas manifestar tu opinión. Por tanto, siempre que tengas esa capacidad no se considerarán las voluntades contenidas en el documento. Además, ten en cuenta que podrás modificar o revocar tus deseos siempre que quieras.

Por otro lado, no serán aplicables aquellas voluntades que sean contrarias a la legislación vigente o a la buena práctica profesional.

¿Qué beneficios te proporciona?

El más importante es que se respetará tu voluntad, tu decisión. Poder plasmar tus deseos permitirá disminuir tu sensación de incertidumbre y, de alguna forma, reducir la responsabilidad de los más allegados ante la toma de decisiones. Además, es una herramienta muy útil para los profesionales sanitarios ya que les orientará en su práctica asistencial, y evitará situaciones que les puedan plantear conflictos éticos.


Aunque las Instrucciones Previas estén amparadas por legislación estatal, las Comunidades Autónomas asumen la competencia en su gestión, por lo que te propongo que acudas a los Servicios de Salud Autonómicos o a las Unidades de Atención al Usuario/Paciente de tu hospital para resolver dudas.

Accede a la web de tu Comunidad Autónoma y tendrás información específica y podrás descargar modelos de Documento de Instrucciones Previas y de Registro:



viernes, 10 de octubre de 2014

Depresión: Cuando el perro negro te acompaña


Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental y, a pesar de tener poquísimo tiempo para escribir hoy en el blog, quería dejar al menos unas líneas tras ver el siguiente vídeo sobre la depresión que ha realizado la Organización Mundial de la Salud:



La depresión es una enfermedad que afecta a muchísimas personas y no hace referencia a la tristeza común que todos podemos tener en un momento determinado. Como dice la OMS, "es un trastorno mental que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración" (http://www.who.int/topics/depression/es/). Dificulta mucho la capacidad de afrontar la vida diaria y puede resultar complicado reconocer la depresión en sus fases iniciales.

El vídeo transmite perfectamente los síntomas y emociones que tiene una persona con depresión. Además propone algunas herramientas para hacer frente a este trastorno:

  • Hablar abiertamente de lo que sientes con tu familia y amigos
  • Solicitar ayuda profesional especializada
  • Realizar ejercicio físico y técnicas de relajación
  • Escribir!! Me parece una muy buena propuesta. Ayuda a ordenar ideas y pensamientos, y a valorar los avances que vamos dando.
Si das los pasos adecuados y hablas con la gente correcta, los días del perro negro pasarán

Os animo a seguir también la campaña QUEREMOS SER FELICES de FEAFES, que plantea que "las personas con un problema de salud mental son tan raras o normales como cualquier otra, poniendo el énfasis en que debemos acabar con las etiquetas que nos separan".

Luchemos contra los estereotipos y dejemos de etiquetar a las personas!


miércoles, 1 de octubre de 2014

Voluntariado: reflexión y gestión de la buena voluntad


Qué ganas tenía de escribir y reflexionar sobre el voluntariado. Es un tema que me apasiona porque lo he vivido muy de cerca. He sido voluntario en varias entidades y también fui coordinador de voluntariado de dos asociaciones de pacientes. Toda una experiencia que me enriqueció personal y profesionalmente, y en la que conocí a muchas personas que hoy caminan conmigo. Entre ellos, Víctor Rodríguez que ha colaborado en este post y al que le doy las gracias por aportarme una visión profesional del voluntariado. Y también gracias a Fátima Castaño, psicooncóloga y con la que he compartido funciones y muchas experiencias en este campo.

Las asociaciones de pacientes están formadas por muchos voluntarios que, en su mayoría, son pacientes o familiares. Hablaríamos de personas empoderadas que no sólo se implican en su enfermedad sino que también colaboran y apoyan en el proceso de otras personas. Un ejemplo de solidaridad y compromiso de quienes deciden no cerrar los ojos y dejar atrás su vivencia, con el propósito de acompañar a otros que viven situaciones similares a la suya. 

No hay duda que son un recurso real de apoyo e información para los im-pacientes.

Pero… ¿sucede siempre así?


Trabajar con pacientes exige muchísima responsabilidad y, en ocasiones, percibo que el área de voluntariado no es uno de los temas al que más esfuerzo destina las entidades. Algo lógico, por otra parte, por la escasez de recursos. Pero la pena es que todavía no se ha medido de forma precisa lo que aporta una buena gestión de voluntariado a una entidad.

Un equipo de voluntarios que esté formado, motivado y acompañado aporta un tremendo valor a las asociaciones y, por ende, a los colectivos que representan. Son personas que conocen bien sus funciones y los límites que no deben traspasar. Fundamental al trabajar con pacientes o con profesionales. Son responsables y están comprometidos con los fines de la organización. Un voluntario bien formado y motivado transmite (al igual que un trabajador bien formado y motivado) una imagen de calidad de la organización y genera más confianza en la sociedad.

Pero… ¿y si no gestionamos adecuadamente el voluntariado? La respuesta es un equipo de personas que no sabrá bien cómo hacer su labor, estarán perdidos y podrán intuir o no lo qué deben y no deben hacer. Un riesgo para la labor y los fines de la asociación, e incluso para su imagen pública. Ni que decir de las repercusiones que puede tener si el voluntario actúa en el ámbito hospitalario.

Quiero compartir con vosotros una serie de cuestiones en relación al voluntariado, confiando que me trasmitáis vuestras opiniones. Todas ellas deben ser objeto de análisis para una correcta gestión que permita crear un equipo efectivo y cohesionado de voluntarios:

No todos podemos ser voluntarios de la asociación que queramos. ¿Por qué? Por expectativas no realistas (el voluntario tiene unas expectativas que la entidad no podrá cumplir), por las motivaciones (los principios motivacionales que deberían mover la actividad voluntaria son la justicia social y el apoyo entre iguales)  ) o porque no reunimos los requisitos que exige la entidad.

No todos podemos hacer las funciones que queramos. Cada tarea requerirá unos conocimientos, experiencia o habilidades concretas. Esto es especialmente importante cuando hablamos de relación directa con personas en situaciones difíciles.

Si que se nos puede exigir aún siendo voluntarios. En muchas ocasiones he escuchado que al voluntario no se le puede exigir, y estoy totalmente en desacuerdo. Tiene responsabilidades y compromisos que asume al incorporarse a la asociación. Tiene el compromiso, entre otros, de velar por el bienestar del paciente, hacer buen uso de los recursos, guardar confidencialidad en relación al paciente y sus familiares, y respetar las áreas profesionales.

La entidad debe asumir sus obligaciones con respecto al voluntario. Hay que acompañarle, formarle, reconocer su labor… pero también firmar un acuerdo de voluntariado, contratar un seguro y pagar los gastos ocasionados por la labor realizada. No siempre sucede y debemos dar un paso adelante y formalizar el voluntariado para que las personas se sientan partícipes de la asociación. En caso contrario, serán buenas intenciones y acciones pero sin continuidad.

Se debe escuchar a los voluntarios. No deben ser meros ejecutores de tareas. Hay que dar cauces para que participen en el desarrollo de la asociación. Democratizar la asociación proporciona una visión más amplia y un crecimiento multidireccional. 4 ojos ven más que 2.

Reconocimiento de la tarea del voluntariado. El reconocimiento del papel que realiza es un derecho del voluntario pero nunca debe ser un fin. El agradecimiento es muy positivo tanto si es público como privado. Pero en casos de reconocimiento público creo que es más conveniente no realizarlo a nivel particular. Puede generar conflictos al valorar el trabajo de unos y no de otros. Si se hace, hay que medirlo mucho para no generar desigualdades en el trato.

¿Es posible despedir a un voluntario?. La asociación de pacientes debe velar por el interés del colectivo de personas que representa, por lo que debe responder ante malas actitudes o actuaciones de las personas voluntarias. No siempre será la salida forzosa del voluntario pero sí la situación lo requiere, no sólo es posible sino recomendable. En estos casos tendremos que valorar si es adecuado prescindir del voluntario con el fin de perjudicar lo menos posible tanto al proyecto que está en marcha como al voluntario en sí.

Todo lo anterior procede de mi experiencia personal y profesional. No siempre he realizado una correcta coordinación de voluntarios y, a consecuencia de ello, he tenido que hacer frente a diferentes conflictos y malestares. Conflictos de los que me siento responsable por no haber actuado a tiempo o haber actuado de una forma que hoy en día no haría. Por ese motivo, quería compartirlo en el blog por si a alguien le puede resultar de interés.

¿Qué opinas? ¿Has tenido alguna experiencia al respecto que quieras compartir?





viernes, 19 de septiembre de 2014

Información medica online para im-Pacientes. ¿Qué camino seguir?


¿Es Internet un lugar idóneo para conseguir información sobre nuestra enfermedad? Algunos dirán que sí, otros dirán que no, pero lo que está claro es que hacerlo es humano y natural. Queremos saber más sobre lo que nos pasa e Internet es una herramienta que usamos de forma cotidiana. ¿Cómo no vamos a acudir a la red cuando tenemos tantas dudas y ahí se encuentran muchas de nuestras respuestas?

Salud y sexo son dos de los temas más buscados en Google. Existen miles de páginas web sanitarias y muchas de ellas destinadas a im-pacientes y familiares. Es un fantástico recurso informativo pero... ¿cómo encontrar las páginas web idóneas? Es fundamental saber filtrar la información y diferenciar las webs fiables de las que no lo son. Estas últimas no harán más que generarte inquietud, temor, falsas expectativas o desorientación.

¿Cómo acceder a información médica fiable en Internet?


Te propongo que tengas en cuenta los siguientes criterios a la hora de valorar la información médica que encuentres en Internet:
  • Actualización: Los avances y la investigación exigen una constante revisión de los contenidos de ámbito médico. Te propongo que mires cuál es la fecha del artículo que estés leyendo o la fecha de actualización. Dos años sin actualización pueden marcar una gran diferencia. 
  • Entidad responsable de la web: Es importante valorar quién está detrás de esa página web. ¿Por qué? Porque quizás detrás de esa información hay intereses particulares que conviene tener en cuenta. En principio, sociedades médicas, asociaciones de pacientes y entidades públicas son buenos puntos de partida para buscar información.
  • Autoría: Debe aparecer qué profesional (y sus credenciales) o entidad ha elaborado o avalado esa información. Es la forma de dar validez a la información que se suministra. 
  • Referencias y fuentes de información: No siempre aparece en la información para pacientes y me atrevo a decir que en la mayoría de casos no está presente. No significa que la información no sea veraz, sino que este requisito no se concibe tan necesario cuando el destinatario de la información es el paciente. 
  • Certificados de calidad: Es un valor añadido que la página web cuente con un sello o aval que certifique la credibilidad de sus contenidos. Proporciona más confianza en que la información proporcionada es rigurosa, independiente y veraz. Uno de los principales sellos acreditativos de credibilidad y fiabilidad de contenidos sanitarios es el HONcode. También existe el sello de Web Médica Acreditada que lo proporciona el Colegio de Médicos de Barcelona.
Como he comentado antes, creo que es normal acudir a páginas web para saber más de la enfermedad. Pero es importante que comprendas que esa información nunca debe reemplazar las indicaciones de tu médico. Cada caso es un mundo y quien te puede proporcionar información específica es tu médico. Internet es una herramienta complementaria y un punto de partida para dialogar con el equipo sanitario, resolver dudas y tomar decisiones. Consulta con ellos y contrasta todo aquello que te preocupa por un orden de prioridad (ten en cuenta que su tiempo es limitado).

Acerca de las formas de llegar a la información médica online, un estudio de PFIZER ("El rol de Internet en el proceso de consulta de información sobre salud") afirmaba que el 96% de los participantes referían haber llegado a las web de consulta a través de un buscador. Y solo un 3% había preguntado al médico y otro 1% al enfermero.

Si quieres ir sobre seguro, consulta primero con tu equipo sanitario (médicos, enfermeros, trabajadores sociales, psicólogos, etc.) para saber qué páginas web son más fiables. Algunos profesionales pueden ser reacios pero piensa que es solo una opinión, la decisión es tuya. Si no te dan respuesta, una buena opción es acudir a la asociación de pacientes para que te recomienda webs de información y utilidad.

Las sociedades médicas han comenzado a abrir en sus páginas web información para pacientes. No sucede en todos los casos y en algunos es una información bastante básica, pero es un buen punto de arranque acudir a la web de la sociedad médica de tu enfermedad. Allí además podrás ver si ofrecen enlaces de interés con más información. Así por ejemplo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ofrece mucha información a personas con cáncer y sus familiares que, sin duda, te recomiendo.

Las asociaciones de pacientes han avanzado mucho en cuanto en información médica. Gracias a la colaboración de sociedades científicas y de profesionales sanitarios, proporcionan información muy completa y comprensible. Al haber tanta variedad de asociaciones, quizás una buena opción es acudir, en primer lugar, a la federación de asociaciones de la enfermedad sobre la que quieras más información. Por ejemplo: Diabetes (FEDE), Alzheimer (CEAFA), Parkinson (FEP) o enfermedades raras (FEDER). Ahí además encontrarás información sobre la asociación que esté más cerca de ti.

A continuación tienes algunas páginas web que ofrecen información sanitaria comprensible, rigurosa y de calidad:
  • MedlinePlus: Información de salud proporcionado por los Institutos Nacionales de la Salud (EE.UU.) y producida por la Biblioteca Nacional de Medicina.
  • Informapacientes: Buscador de información sanitaria para pacientes promovido por médicos españoles que trabajan en la sanidad pública. Es un proyecto sin ánimo de lucro financiado por la Fundación Caja Murcia.
  • I-Botika: Web de información independiente sobre fármacos impulsada por el Departamento de Salud del Gobierno Vasco. Encontrarás información sobre aspectos como la eficacia, seguridad, posología, etc. de terapias farmacológicas.
  • Escuela Andaluza de Pacientes: Ya hemos hablado de esta Escuela en otro post del blog. Financiada por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, ofrece información práctica sobre diferentes enfermedades y aspectos comunes como derechos, recursos o salud sexual.
Gracias Alfonso Aguarón por las sugerencias!!!


¿Qué otras fuentes de información sanitaria online propones?


lunes, 1 de septiembre de 2014

Comités de Ética Asistencial: utilidad frente a conflictos éticos


2 semanas de parón del blog es suficiente!!! Ya estoy de vuelta con ganas de proponer (y propongáis) temas de interés y debatir con vosotros cuestiones como.... los comités de ética asistencial (CEA).

La verdad es que llevaba tiempo queriendo hablar de este tema por ser algo desconocido para muchos im-pacientes y también porque tuve el privilegio de participar brevemente en el Comité de Ética para la Asistencia Sanitaria (CEAS) del Hospital Universitario de la Princesa en Madrid. Digo brevemente, porque por mi trabajo sólo pude acudir a 3 sesiones, una pena...

¿Qué es un CEA? Es un órgano interdisciplinar que ofrece asesoramiento en relación a conflictos éticos que se pueden producir en la práctica asistencial. La medicina no es una ciencia exacta, lo que hace que el profesional médico se mueva en una constante incertidumbre en la que tiene que tomar decisiones y, en ocasiones, necesita contar con la opinión de un equipo que le asesore cuando se le presentan conflictos éticos. Es importante decir que los acuerdos llegados en la reunión del CEA no son vinculantes.

¿Puede un paciente o familiar acceder a los servicios del CEA? Sí. Aunque a priori podamos pensar que es un servicio para los profesionales sanitarios, también es un recurso para pacientes y familiares. Para solicitarlo, solo debes acudir al Servicio de Atención al Paciente o Usuario de tu hospital. Ten en cuenta que los miembros del CEA tienen el compromiso de guardar confidencialidad absoluta de lo hablado en la reunión y de las deliberaciones. Tras reunirse, te entregarán un informe escrito referente al caso concreto que hayas expuesto.

¿Qué temas suelen debatirse?
Hay algunas situaciones que pueden generar problemas éticos para el paciente, familiar o el profesional sanitario. Plantearlo en un CEA te ayudará a coger una visión más global, lo que te permitirá valorar los pros y contras de la decisión que tomes. Algunos de los temas que suelen plantearse están relacionados con posibles situaciones de encarnizamiento terapéutico1, interrupción del embarazo, renuncia del tratamiento o en cuanto a información médico-paciente-familiar.

¿Quién conforma el CEA? Un equipo interdisciplinar que varia en función del centro. Siempre habrá profesionales sanitarios, un licenciado en Derecho, una persona ajena a las profesiones sanitarias, y personas formadas previamente en bioética clínica. También es posible encontrar un miembro de una asociación de pacientes, periodistas o incluso un sacerdote de la religión que profese el paciente.


Los Comités de Ética Asistencial juegan un papel importante como espacios de reflexión ética muy necesarios para humanizar la asistencia sanitaria. Entre el blanco y el negro hay una gran variedad de grises, lo que en ocasiones genera que la decisión plenamente cierta o errónea no exista. Si algo me asombró de mi experiencia en el CEAS, fue conocer a grandes profesionales sanitarios profundamente preocupados por las repercusiones de algunas decisiones que tomaban. Dice mucho de ellos ya que son conscientes de la gran responsabilidad que tienen entre manos, algo que muchas veces no tenemos en cuenta.

De cualquier forma, siempre el bienestar y la opinión del paciente debe ser el punto de referencia para cualquier decisión en este ámbito.

¿Has participado en algún CEA? ¿Has accedido a este recurso alguna vez? ¿Cómo fue tu experiencia? Cuenta cuenta...


1 Encarnizamiento terapéutico: Adopción de medidas diagnósticas o terapéuticas de manera desproporcionada, o uso de medios o tratamientos no indicados para la situación clínica, con el objeto de alargar innecesariamente la vida en una situación de agonía (http://www.secpal.com/guiasm/index.php?acc=see_guia&id_guia=7)